Crítica: LAPSUS

Una aventura teatral en La Casona.

Aventura paranormal

Como bien dice la promoción la del espectáculo, Lapsus es una experiencia. De principio a fin, una aventura por el edificio del teatro. Aquí el público no está sentado, sino que es parte de la historia que se cuenta.

El recorrido comienza con el ingreso al café de La Casona, donde se pide a los asistentes que dejen sus pertenencias en el guardarropas. Luego de una breve presentación musical, se da paso al teatro, y allí se le entrega al público indumentaria que lo transforma en un personaje más. Un video introduce en la historia al público, donde se narra brevemente qué sucedió en ese lugar y las reglas que deben cumplirse durante el recorrido.

Sin contar nada de lo que sucede en Lapsus, se puede decir que cada persona lo vivirá de manera intensa, pero diferente. 15 personajes aparecen para contar y sumar a un relato en 4 dimensiones, donde cada espectador elige a qué personaje quiere seguir. O, por el contrario, si prefiere recorrer La Casona encontrando las situaciones que se presenten en su camino personal.

Aunque la experiencia en grupo puede ser entretenida, estando allí, cada integrante vivirá e interpretará algo diferente. Lo que sí está asegurado, es el debate post-función con las vivencias de cada uno.

En cuanto a lo artístico, el libro y la dirección general de Sebastián Irigo y Verónica Fucci son muy buenos. La propuesta es algo totalmente diferente a lo que estamos acostumbrados, y exige al público pensar, imaginar y diseñar en su mente qué está sucediendo. Con la danza como elemento narrativo central, Lapsus toma de la mano al espectador y lo lleva a un viaje paranormal e inesperado. 

La ambientación tanto musical como escenográfica es para destacar. Cada habitación tiene elementos que hacen del espectáculo un escenario cinematográfico, por el que los personajes y el público irán trasladándose. La banda sonora que acompaña la experiencia es excelente en todo momento.

Sin dudas, una propuesta arriesgada y diferente que funciona y que obliga al espectador a ser parte de manera activa, imaginando la historia completa a partir de lo que vio. Incluso asistiendo más de una vez, se viviría algo completamente nuevo.

Fans del Teatro

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